La influencia de color en “El jugador de ajedrez”

 

Llega a la pantalla gigante la segunda película de Luis Oliveros, “El jugador de ajedrez”, Tras su paso por el festival de Málaga donde compitió en la sección oficial.

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La película cuenta con un enfoque estético que según el colorista Ximo Michavila se ve en raras ocasiones en el cine, además la producción ha contado con la participación de Juan Carlos Gómez al frente de la fotografía.

Una cinta que cuenta la historia del campeón de ajedrez de 1934, Diego Padilla, quien utiliza su pasión por el juego para sobrevivir a una prisión nazi después de haber sido acusado de ser un espía.

Michavila comento que la película está ambientada durante un tiempo histórico muy significativo, justo después de la guerra civil española, durante la ocupación alemana de Francia y que por eso “el trabajo con el color tenía que parecer único”.

Junto con el productor y el director de fotografía Juan Carlos Gómez, profundizaron en desarrollar el etalonaje final de la película usando DaVinci Resolve Studio, discutiendo el estilo visual de cada secuencia durante tres semanas, a partir de imágenes entregadas en seis secciones de archivos DPX logarítmicos de 10 bits y una base de tres LUTs que se habían creado en Resolve durante el rodaje, determinaron el estilo visual general de la película que se componía de una paleta de colores muy restringida, usaron principalmente colores cálidos y saturación aumentada, obteniendo un predominio de tonos de piel para la imagen global que dio un resultado muy diferente al típico esquema de color más realista y de amplio rango cromático utilizado en la mayoría de sus producciones y para contrastar con este look, también tuvieron los otros dos LUT, que fueron creados específicamente para secuencias oscuras con muy poca iluminación para conseguir un look frío y monocromático.

Sin duda alguna un trabajo muy enriquecedor que puede servir como ejemplo de lo importante que es la corrección de color, más allá de capturar la fotografía de la mejor manera posible, la contribución estética que los coloristas pueden dar a un filme.